Hartos de soñar, hartos de creer que volábamos, muertos de miedo, de miedo al rechazo y a la tristeza, decidimos empezar un nuevo camino, un camino juntos. Soñamos despiertos la verdadera felicidad, volamos juntos y nada nos pudo parar, el miedo pasó a un segundo plano y sin más se formó algo mejor que
nada de lo que puedas imaginar.